El principio del todo

Su llegada me removió en lo más hondo. Nunca imaginé que tenerla me supusiese replantearme toda yo. Hizo tambalear los cimientos de mi ser.

Vino llamando la atención, sin pasar un minuto desapercibida, no dejándome un segundo para mí o para descansar.

Ni un minuto de silencio. Ni un día de descanso.

Hasta que un día se hizo el silencio, paró de llorar.

Y con el silencio, llegó el tiempo y con el tiempo, llegó el espacio personal y con el espacio personal, llegaron las preguntas, los anhelos y las contradicciones.

Algo no encajaba, sentía que lo preestablecido, lo preconcebido, lo aprendido no me iba a servir con ella.

Ni tampoco servía para mí.

La Búsqueda

Porque de repente un día sientes que quieres hacer algo más. Pero ni siquiera sabes por qué o por dónde empezar. Te paras, buscas, te preguntas, preguntas, sigues buscando y es como si un pequeño insecto te hubiese picado e inyectado un veneno que te pide: haz algo diferente, haz algo nuevo, arriésgate, escucha, no te acomodes, alimenta tu alma y no sólo tu cuerpo y tu mente. Y al final después de mucho pensar y de buscar sigues sin definir qué  buscas.

Pero, decides que si sigues pensando jamás harás nada, así que decides empezar, el qué, no lo sé, por qué, por simple necesidad vital, cómo, a través de las imágenes y las palabras. Para crecer personalmente en algo honesto y muy mío.

Bienvenidos a mi blog, a una parte de mí que me cuesta mostrar pero que quiere ser mostrada.

Un abrazo.