El café de Febrero

De unos años a esta parte el listón del mes de Febrero está más que por los suelos.

Hace cinco años, este mes, confirmé mi embarazo, deseado y planificado. No podía estar más feliz.

Recordando esos días, me ha venido a la mente una foto en la que estoy sonriente abrazada a mi perra. La siento como algo muy lejano, de la que ya no queda nada igual, echo de menos a Troya.

Después de ese febrero, llegó ella. Y con ella llegó el escándalo.

Hace cuatro años estaba totalmente desequilibrada. Nos estábamos recuperando de tres meses de cólico del lactante, aún estábamos con la lactancia nocturna, que duró bastante y precisamente en Febrero se me acabó la baja maternal. Todo un completo.

Los dos siguientes febreros ríete tú de los niños con rabietas que salen en la tele. En ambos toqué fondo, como en una canción de un disco rayado, misma situación doce meses de diferencia. El segundo año fue la tercera y última vez que me fui de casa, de mi propia casa, tras un cúmulo de rabietas. Pero eso lo dejo para otro día.

Y el año pasado, cuando ya disfrutábamos, por fin, de la paternidad, la gripe A.

Me atrevo a decir que este Febrero será la bomba comparado con sus antecesores.

Pero, el objetivo del café del mes era hacer una pausa, para valorar este año. Por lo que me he ido un poco del tema.

Enero es un mes largo que empieza en una nebulosa de júbilo navideño y acaba con un latigazo de la cuenta bancaria.

Para mi era importante empezar algunos proyectos que tenía en mente.

Uno, un calendario, basado en matemáticas manipulativas. Lo hemos preparado juntas, Babau ha ayudado a seleccionar bolas, clasificarlas y escribir los nombres de los meses en botes. Y cada día lo hacemos crecer con una bolita. Es un proyecto precioso para comprender el tiempo, los meses y las estaciones. Me encantará enseñarlo cuando esté más avanzado.

Otro, era un reto a nivel fotográfico, quería fotografiar la luz de mi casa y en concreto de mi lugar favorito, nuestra cama. Hemos participado los tres. Nos hemos reído, me han ayudado y he disfrutado de compartir mi afición con ellos.

Hay un par más con los que no os aburriré pero que avanzan a buen ritmo, por lo que el balance de este primer mes es muy positivo. Espero que el vuestro lo haya sido también.

Os deseo un gran febrero y nos vemos en el próximo post.

 

 

 

 

El café de Enero

Buenos Días y Muy Feliz Año.

Hoy es el día dónde la mayoría de los buenos propósitos anuales tiene su punto de partida. Los hay de todo tipo, la mayoría no pasa de esta semana y muchos ni empiezan.

Y para que engañarnos, yo también me sumo. A lo largo de mi vida he empezado muchas cosas el día 1 de enero, la que mejor recuerdo dejar de fumar, hace ya diez años. Y como todos, también he planificado cosas que no he llevado a termino. Aunque hace algún tiempo empecé a pensar que cada momento sirve para volver a empezar, para partir de cero o para empezar algo nuevo. Así evito lo de «el lunes empiezo» y sobretodo dejar pasar un momento en el que quiero y siento que tengo que hacer algo esperando un momento por venir.

Venimos de un año donde el tiempo se ha precipitado, con un ritmo trepidante, en el que todo lo que se ponía en marcha se aceleraba para bien o para mal. Y vamos a un año de inventario, un año de cierre de ciclo, un año en el que el tiempo pasará a otro ritmo. Hasta tiene un día más.

Respecto al paso del tiempo, hay algo que  me molesta profundamente, escuchar a todo el mundo en todos sitios diciendo que no hacen «algo» por falta de tiempo. Creo que es el escudo que tenemos hoy en día para no admitir las verdaderas razones de esa «falta de tiempo». Es cierto, que trabajamos muchas horas y que tenemos muchas obligaciones, pero lo innegable es que esta es nuestra vida y que la vivimos cómo elegimos.

En estas historias estaba mi cabeza estos últimos días del año. Pensando qué quería hacer con mi tiempo. Qué retos y proyectos quería asumir. Y qué hábitos o rutinas iba a empezar, seguir o cambiar.

Para el día de hoy tenía dos propósitos claros.

El primero y más importante «Facilitarme las cosas este año«.

Y el segundo «El café del Mes» un espacio para parar, respirar, disfrutar de un café y pensar en el tiempo, los propósitos y cómo va el año. Un intento de tomar conciencia del paso de los días y de cómo los vivimos.

Os deseo un año lleno de conciencia, de paz y de ilusión. En el que os permitáis parar para pensar qué es lo que os apetece y si lo estáis haciendo.

Nos vemos en el café y comentamos.