El café de Julio

Este “café” me lo tomo en viernes, sentada en mi terraza, mientras mi familia duerme, después de haber regado las plantas.

Estamos de vacaciones.

Este primer semestre ha sido vertiginoso, exigente y lleno de éxito. Un período de puesta a prueba.

Tengo una amiga que siempre habla de morir de éxito. Es cuando las cosas te van tan bien en un ámbito, que desatiendes todo lo demás y al final todo se va al traste.

Por ello, he sentido este año como una puesta a prueba. A nivel laboral será un año histórico, siempre es hermoso vivir algo así, algo que sabes que difícilmente se repetirá y que es fruto de la confluencia de muchísimos factores. Pero también puede ser muy absorbente y cegador.

Esa ha sido la puesta a prueba. El momento de verificar que tengo claras las prioridades y la manera de ver y vivir la vida.

Aún así ha habido sacrificio, siempre lo hay. Pero es importante tener la capacidad de verlo en el momento y de poder elegir qué es lo que vamos a desatender.

Y aquí estoy, disfrutando de estas vacaciones, las más cotidianas que he tenido jamás y que me están haciendo inmensamente feliz.

Vacaciones en casa, sin horarios, sin prisa, sin separarnos.

Vacaciones para retomar los hábitos sacrificados por un tiempo pero no olvidados, eso ya no va a pasar más.

Porque se puede obviar algo importante un tiempo, pero debe ser un tiempo limitado, con fecha de caducidad, sino la factura es demasiado alta.

 

Un comentario sobre “El café de Julio

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s